Clima - El agua dulce victima del cambio climático

COP23 – 2017 – Bonn: El agua dulce victima del cambio climático, las Alianzas mundiales para el agua y el clima llaman a actuar rapidamente.

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Creadas durante la COP22 en Marrakech en 2016, las "Alianzas Mundiales para el Agua y el Clima - AMAC", reúnen las cuatro "Alianzas" de las Cuencas (Pacto de París), Megalópolis, Desalación y Empresas, ellas mismas establecidas en la COP21 en París el año antes. Hoy, representan a más de 450 organizaciones en todo el mundo, que se han comprometido a movilizar a sus socios, identificar y difundir buenas prácticas y apoyar el desarrollo de nuevos proyectos por actores involucrados en la adaptación al cambio climático y en la resiliencia del sector del agua dulce continental.

Las Alianzas Mundiales para el Agua y el Clima han sido designadas por los dos "Campeones del clima" de Marruecos y Fiyi para preparar y coordinar, con sus socios en el sector, la "Jornada Oficial de Acción para el Agua y el Clima", que tuvo lugar el viernes 10 de noviembre 2017 como parte de la COP23 en Bonn y que siguió a la Cumbre Internacional de Roma sobre "Agua y Clima" celebrada del 23 al 25 de octubre.

Este día fue una oportunidad para recordar a los decisores que el agua dulce es una de las primeras víctimas del cambio climático.

De hecho, los recursos de agua dulce se ven afectados cada vez más directamente, y esto en los próximos años, por consecuencias, en particular, y dependiendo de las regiones, un aumento en la intensidad y frecuencia de las inundaciones y sequías, el fortalecimiento de fenómenos meteorológicos e hidrológicos extremos, una desregulación fluvial de los ríos originarios de las montañas, debido al deshielo y a la reducción del manto de nieve, una mayor erosión causada por la modificación de especies vegetales y la cubierta de suelos, y cambios o incluso una reducción en la producción agrícola, un cambio en los flujos en la desembocadura de los ríos, así como intrusiones de sal en las costas y en los acuíferos costeros, debido al aumento del nivel del mar, una mayor prevalencia de enfermedades de origen hídrico o la llegada de especies invasoras en los ecosistemas, especialmente causada por el calentamiento de las aguas superficiales.

Es probable que las consecuencias demográficas, económicas y ecológicas sean muy importantes y requieran una movilización mundial para preparar rápidamente los programas de adaptación necesarios a nivel de cada cuenca, teniendo en cuenta las aguas superficiales y subterráneas.

Regiones con grandes asentamientos y actividades económicas estarán seriamente amenazadas, con el riesgo de grandes desplazamientos de población, especialmente en las áreas rurales.

Estos efectos se ven agravados por fuertes presiones ya relacionadas con el crecimiento de la población, la urbanización y el desarrollo. El calentamiento global es un "multiplicador de amenazas" que agrava las situaciones difíciles y aumenta las tensiones, ¡incluso en regiones estables!

Debemos actuar rápidamente, antes de que sea demasiado tarde y la movilización de todos los actores es esencial a nivel mundial, para implementar urgentemente los programas necesarios para prevenir y adaptarse a los efectos del calentamiento global.

En el 93% de sus Contribuciones Nacionales (INDC), los países han identificado el agua como una prioridad para la adaptación. Dado que el agua es fundamental para la salud humana, la seguridad alimentaria, la producción de energía, la productividad industrial, el turismo, la navegación fluvial, la biodiversidad, además de las necesidades humanas básicas, asegurar los recursos hídricos significa garantizar la seguridad en todas estas áreas de desarrollo económico, social y ambiental. La adaptación al cambio climático es una de las condiciones para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030.

La Jornada de Acción para el Agua y el Clima se organizó en torno a un balance de las acciones llevadas a cabo, especialmente por las cuatro Alianzas Mundiales para el Agua y el Clima, desde la COP22 en Marrakech el año pasado, y en cuatro sesiones temáticas para mejorar la financiación de proyectos de adaptación, el conocimiento necesario en el ámbito del agua para responder a la incertidumbre climática, el agua y la resiliencia urbana, y finalmente sobre el agua, la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria.

Ha demostrado, con la presentación de muchas acciones en curso, que existen soluciones "sin arrepentimientos" y que pueden implementarse de inmediato, pero también que deben superarse las dificultades.

Entre las recomendaciones formuladas, se puede señalar especialmente que:

  • Es necesaria la gestión integrada de los recursos hídricos, organizada a nivel de las cuencas costeras, nacionales o transfronterizas de ríos, lagos y acuíferos, porque, en particular, la cooperación regional y transfronteriza es crucial y debe aumentar cuando existen recursos hídricos superficiales o subterráneos compartidos por varios países ribereños.
  • En cada país y en cada cuenca, la organización y la mejora de la producción, recolección, conservación, intercambio y difusión de datos dentro de Sistemas integrados de Información sobre el Agua (SIA), deben estar garantizados a largo plazo, teniendo en cuenta el cambio climático, porque “no sabemos cómo gestionar lo que no podemos medir” y la demora en este ámbito es importante: los sistemas de alerta temprana de inundaciones y sequías deben fortalecerse o desarrollarse donde sea necesario.
  • La gestión del agua debe organizarse de forma intersectorial e implicar a las autoridades locales, incluidos los municipios, los sectores económicos, especialmente la agricultura y la energía, y toda la sociedad civil. Se debe promover la participación efectiva de todos los actores involucrados en los procesos de toma de decisiones y gestión y en el desarrollo de proyectos de campo. Desde este punto de vista, las Alianzas creadas entre cuencas, ciudades y empresas permiten una mejor movilización de estos socios, una visión compartida de los desafíos y soluciones, la difusión cruzada de buenas prácticas y la puesta en común de medios de apoyo.
  • Las soluciones basadas en la naturaleza ofrecen múltiples beneficios. Han demostrado su eficacia junto con la infraestructura convencional y contribuyen a reducir los costos de la acción: deben promoverse y habilidades deben crearse para desarrollar esta "ingeniería ecológica". En este sentido, durante la COP 23, se lanzó un llamamiento para la firma de una declaración para apoyar la integración del uso de tales soluciones basadas en la naturaleza en la "Agenda de la Asociación de Marrakech para la Acción Climática Global", que ya ha reunido más de 70 firmas de organizaciones internacionales o nacionales involucradas.
  • Los gobiernos y la comunidad internacional deben garantizar la movilización más fácil de fondos esenciales para la implementación de acciones urgentes para adaptar el agua al clima. El logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030 y la implementación del Acuerdo de París requieren una aceleración del financiamiento, proveniente de todas las fuentes, para la acción climática en el sector del agua. El financiamiento, cuyos procedimientos deben simplificarse, no solo debe apoyar proyectos de infraestructura, sino también mejorar el conocimiento de los recursos y de los impactos del cambio climático, el desarrollo de habilidades, la gobernanza, la capacitación, la cultura del agua, el monitoreo y la evaluación de políticas o el uso de soluciones basadas en la naturaleza. Medios de incubación de proyectos, para facilitar su financiación por los diversos "Fondos climáticos", han parecidos muy útiles a la luz de las experiencias actuales.

El próximo Foro Mundial del Agua, que se celebrará en Brasilia del 19 al 23 de marzo de 2018, será la ocasión para una nueva movilización en torno a estos objetivos.

Las Alianzas Mundiales para el Agua y el Clima (AMAC) agrupan:

  • La Alianza de los 360 signatarios del Pacto de París sobre el agua y la adaptación al cambio climático en las cuencas de los ríos, lagos y acuíferos, en 94 países, facilitada por la RIOC en colaboración con la CEPE ONU,
  • La Alianza Empresarial para el Agua y el Cambio Climático - BAFWAC, lanzada por el “Carbon Disclosure Project – CDP”, el “CEO Water Mandate”, el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) y SUEZ, que cuenta ahora con 65 organizaciones miembros, entre las cuales 47 empresas lideres,
  • La Alianza de Megalópolis para el Agua y el Clima, facilitada por la UNESCO, el SIAAP, ICLEI y Arceau-IDF, que reúne 16 Megaciudades para una población total de más de 300 millones de habitantes,
  • La Alianza Mundial de Desalación de Agua Limpia, que reúne a decenas de empresas y centros de investigación en este ámbito.

Última modificación: 22/11/2017

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