Candidatura de Philippe Douste-Blazy para el cargo de director general de la OMS

El profesor Philippe Douste-Blazy es el candidato de Francia para suceder a la señora Margaret Chan, directora general de la Organización mundial de la salud y que no volverá a presentarse en la elección prevista para el 2017.

Médico cardiólogo, profesor universitario en París VII y Harvard, Philippe Douste-Blazy fue ministro de salud en dos ocasiones. Asimismo, fue ministro de cultura y ministro de asuntos exteriores, así como alcalde de Toulouse, cuarta ciudad francesa, y es ex presidente de la comunidad urbana. Fundador y presidente del consejo de administración de UNITAID, dispositivo internacional de compra de medicamentos, también es secretario general adjunto de Naciones unidas, consejero especial del secretario general para los financiamientos innovadores.

Philippe Douste-Blazy presentó la prensa internacional el 18 de mayo a las 10:00 horas en el Quai d’Orsay su candidatura y su visión de la OMS para afrontar las nuevas amenazas sanitarias, como las epidemias causadas por los virus del ébola y el zika, para defender el acceso a los servicios de salud para los menos favorecidos y para hacer que los medicamentos sean accesibles para todos solucionando las fallas que existen en el mercado.

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La visión

La OMS tiene una vocación universal: garantizar a todos los seres humanos el acceso a la salud que, ante todo, es un bien público mundial. Se trata de la única organización del mundo que dispone simultáneamente de autoridad normativa y de conocimiento experto en sanidad. Este carácter único le confiere una legitimidad indiscutible entre todos los agentes que intervienen en la salud mundial.

Porque el siglo XXI está caracterizado por un aumento de la incertidumbre, la OMS debe, y se lo debe a sus miembros, ser una organización creíble y eficaz. Los puntos débiles de los sistemas sanitarios, las enfermedades crónicas y las emergentes, las crisis sanitarias sucesivas o los efectos del calentamiento climático sobre la salud son razones que hacen indispensable una respuesta coordinada y proactiva que consagre el papel central e indispensable de la OMS.

En este contexto tan evolutivo, la acción y los esfuerzos de la doctora Margaret Chan a favor de la salud pública mundial merecen un aplauso.
La multiplicidad de actores de la salud, estatales o no, exige una redefinición del papel de la OMS. La OMS no puede asumir en solitario todas las responsabilidades en materia de salud mundial, pero sí debe funcionar como pívot.
Así pues, el papel de la OMS es:
• definir normas técnicas y recomendaciones de acción en salud pública con total independencia, imparcialidad y transparencia;
• asesorar y apoyar a los estados en la implementación de sus políticas de salud pública;
• coordinar la respuesta a las crisis sanitarias;
• ayudar a que la salud se convierta en una prioridad a escala internacional.

Finalmente, el lugar que ocupa la salud en la agenda internacional ha evolucionado mucho. Considerada anteriormente como un problema meramente técnico, actualmente se ha convertido en un interlocutor fundamental en el panorama de la seguridad, la geopolítica y la economía. La salud no es un coste, sino una inversión para un país. Además, se ha convertido en el elemento central en el ámbito de la justicia social y el respeto de los derechos humanos.
Bajo la dirección del doctor Philippe Douste-Blazy, la OMS trabajará alrededor de 4 prioridades:
- salud y pobreza;
- salud y prevención;
- salud y seguridad internacional;
- salud y gobernanza mundial.

Para más información
France diplomatie (en francés)
http://www.dousteblazy.com

Última modificación: 30/09/2016

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