Palabras de cierre, Embajador Nolla, durante la 59 mesa redonda de políticas de la OEA “Dialogo de política sobre cambio climático : desafíos y oportunidades para las Américas”

El martes, 17 de junio de 2014, el Embajador Nolla, Observador Permanente de Francia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), intervinó ante la 59 mesa redonda de políticas de la OEA, cuyo tema era el “Dialogo de política sobre cambio climático : desafíos y oportunidades para las Américas”.

Esta reunión fue la ocasión de recordar el trabajo común de Francia con el Perú, en la perspectiva de la Cop 20 que tendrá lugar en Lima en 2014, y de la Cop 21, organizada en París en 2015.

El asunto del cambio climático es una prioridad de la política exterior de Francia. Francia ha emprendido su transición ecológica y energética marcándose el objetivo de reducir sensiblemente sus emisiones de carbono. Sus emisiones de gases con efecto invernadero por habitante se sitúan actualmente entre las más bajas de los países desarrollados.

Palabras de cierre por el Embajador Nolla,
Observador permanente de la Francia ante la OEA,
A la 59 mesa redonda de políticas de la OEA
“Diálogo de política sobre cambio climático : desafíos y oportunidades para las Américas”
Washington 17 de junio 2014

Señor Secretario general,
Señoras y Señores Embajadores,
Colegas panelistas,
Amigas y Amigos,

Primero quisiera agradecer a todos y cada uno por su contribución.
Todos ustedes han mostrado que el tema de este diálogo sobre el cambio climático : “desafíos y oportunidades para las Américas”, no era un unicornio, esta criatura fabulosa que solo se encuentra en nuestra imaginación. Han mostrado que los desafíos y las oportunidades para las Américas existen de verdad. Eso es un cambio mayor. Hace solamente unos pocos años, los negacionistas no querían ver los desafíos y, hace aún menos años, poca gente creía en las oportunidades.

Hoy en día el debate se organiza en tres términos : mitigación, adaptación y oportunidades, lo que llamamos la agenda positiva. Cada uno de los países del continente tiene su propia combinación. El coctel no es el mismo para todos. Pero en el mismo tiempo no hay soluciones si no hay soluciones globales. Eso ensena que la tarea es extremadamente difícil.

Este continente tiene algo especial. Este continente es global. Si miramos al abanico de las situaciones económicas, políticas, sociales, si miramos al abanico de los retos de la naturaleza y de las amenazas del desarreglo climático, si miramos al abanico de los elementos del debate, aquí en las Américas se encuentra el mundo entero : BRICS, like-minded, economías mayores, pequeños Estados insulares… Este continente es global y siendo la OEA el único foro de diálogo político al nivel de todo el continente, le toca una responsabilidad ejemplaría, o para usar las palabras de mi colega, el embajador de Perú, le toca “responder e impulsar”. Fue el sentido de las palabras de bienvenida del secretario general.

Es el sentido de muchas iniciativas tomadas en el seno de la OEA.

Para limitarnos a esos últimos meses, esta responsabilidad se manifestó con la ocasión del Consejo permanente de octubre que trato del tema, en el cual participaron los ministros peruanos y franceses ; se manifestó con la reflexión sobre el agenda post-2015 y las vinculaciones fuertes entre desarrollo y desarreglo climático ; se manifestó con la adopción en Asunción de la resolución sobre el cambio climático que confirma la revisión del programa interamericano sobre el desarrollo sostenible (PIDS) ; se manifestó con la serie de diálogos políticos previstos por la misión del Perú que apoyamos.
Quisiera saludar todas esas iniciativas. Ellas dan un ritmo a la dinámica de la movilización hacia Lima, hacia París.

Desde el principio hemos propiciado un trabajo en coordinación entre la COP 20 y la COP 21. La COP en Lima será un paso importante en las negociaciones que, se espera, concluyan en Paris. Trabajamos juntos por el éxito de Lima : es decir mantener y desarrollar la dinámica positiva, es decir asociar la sociedad civil – sobre eso tenemos también que actuar por el éxito de la pre-COP en Venezuela – es decir lograr una capitalización ambiciosa del fondo verde.

La cuestión de la financiación es clave para favorecer la confianza entre todas las partes.

Trabajamos juntos por el éxito de Lima, también trabajamos juntos por el excito de París. Una presidencia exitosa es también un método. Lo soy diciendo a nombre de Francia, pero soy seguro que mi colega de Perú se apunta. Una presidencia no es una protagonista nacional. No es la presidencia de la COP que arregla todos los problemas. El trabajo de la presidencia es favorecer las negociaciones, dar espacio a los actores, escuchar a todas las partes. Así todos los foros pueden ser un elemento del proceso general, una contribución al compromiso final. Desde este punto de vista, la OEA, como lo dije ya, es un foro de gran trascendencia. La cumbre del SGNU en septiembre será también decisiva para sustentar el impulso. Al final cada uno de los países tendrá que hacer un paso para que se logre un compromiso.

Francia quiere ser una presidencia eficaz. El mensaje de nuestro ministro es claro : Francia asumirá su presidencia con un enfoque ofensivo, inclusivo, positivo. Ofensivo es decir comprometido y ambicioso. Inclusivo es decir asegurar a todos una atención permanente y un proceso transparente. Positivo es decir subrayando las oportunidades que ofrece el desarrollo de una sociedad de bajo carbón.

Para concluir que el Embajador de Perú me permite, otra vez, usar sus palabras de Voluntad y de Ética : “el futuro es lo que queremos, el futuro es lo que debemos”.

Gracias por su atención.

Dernière modification : 18/06/2014

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